Gracias al que lee, al que crea, al que confía, al que está ahí.
El arte en la piel me encontró y yo encontré en ella un mundo mejor.
4 años creciendo, aprendiendo y entendiendo que el arte va más allá de lo visual.
Es sentir, expresar, nutrir el alma.
Artem es la parte de mí que me ha enseñado a vivir creando en sintonía con todo lo que creo.
Leer, escribir, escuchar, pintar, dibujar, moverme, tatuar, bailar, cantar, todo es tan diferente, pero todo se siente igual.